domingo, 6 de junio de 2010

SOÑANDO CON MI HIJO

Soñé con mi hijo, ese al que le soy absolutamente indiferente.
Tenía unos 9 años y estábamos en una casa grande con toda la familia, abuelos incluidos.
Me pedía que le llenara la bañera y quería que me metiera dentro a jugar con él. La bañera es un símbolo: el primer día que vino a casa, se metió en ella vestido, con zapatos y todo, y me rogó que se la llenara. Nunca se había bañado en una. Criado en un centro de menores esa era su gran ilusión y por supuesto, se la llenamos.
Lo pedía con esa pizca de exigencia que le caracteriza, con esa autoridad que hace que parezca que lo merece todo, pero sobre todo, me lo pedía porque quería estar conmigo, porque me quería.
Se reflejaba en sus ojos.
Hacía mucho tiempo que no le recordaba como era de niño, supongo que la imagen actual me lo impide. Se veía en su mirada que entonces aún me quería...y yo estaba encantada, claro.
Luego sonó el teléfono móvil: mi padre se cayó y se hizo una buena brecha en la cabeza (13 puntos).
¿Quién dijo que la vida era aburrida?

viernes, 4 de junio de 2010

CALIMA


Esta semana ha sido agridulce, aunque más agri que dulce, la verdad.
El martes la calima hizo que las temperaturas pasaran de los 35 grados y cuando llegué a casa me encontré a mi perra, que ya era muy mayor y estaba fatal de salud, hecha gofio. No podía ni siquera subir los cuatro escalones para entrar en la casa y estar más fresquita. Se asfixiaba y no podía moverse y yo no podía con ella. Tuve que tomar una decisión: sacrificarla. Fue duro, aunque desde hacía tiempo sabía que tarde o temprano, o bien me la iba a encontrar tiesa, o bien iba a tener que tomar esa decisión. Para colmo tuve que ayudar al veterinario y cargar con el cuerpo.
Me fastidió mucho tener que tomar esa decisión sola. Mis hijos desperdigados y mi ex, que no incluyó a los perros (todavía me queda otro) en el acuerdo de divorcio, como era de esperar estaba dentro de un avión viajando a Asia. Ese fue uno de los motivos de mi divorcio, siempre que lo necesitaba, o estaba dentro de un avión, o en un país con horarios opuestos. Estoy segura de que cuando mi padre se muera él va a estar lejos. Nunca está cuando se le necesita.
Eso sí, fue a visitar a mi padre al hospital, y me dio dinero por la cara, porque ahora que no hay hijos aquí, no tiene que darme nada. Aunque yo veo ahí algo oculto, como por ejemplo que los gastos de la estancia de mi hijo en Nueva Zelanda los haya pagado mi suegro y a él le de remordimiento que sea yo la que le manda el dinero de bolsillo. No sé, de cualquier manera yo lo acepté, claro, que desde el día 20 andaba sin un puñetero duro y soy bastante boba, pero me he ido espabilando.
Mi padre por su parte ha estado más ido que cuerdo. Físicamente ha mejorado, pero en el hospital tenía alucinaciones y deliraba. Pensamos que se pasan allí con los medicamentos para que no dé la lata o algo por el estilo. El caso es que hoy, cuando el médico dijo que le daba el alta porque allí ya no pueden hacer nada más por él, dudamos mucho de poder hacernos cargo de él en casa. Pero la vida, que es como es y no deja de sorprenderme, dio un nuevo giro y una vez en casa, mi padre volvió a la cordura y hasta ha caminado. Sigo sin entender nada. En cualquier caso, bienvenido sea este alivio.
Y ¿yo? Yo he empeorado. Me ha vuelto el tic en el ojo y lloro todos los días un ratito, tenga ganas o no tenga ganas. ¿Por qué? Porque me da mucha pena y mucha tristeza todo. Me da pena mi padre, a pesar de su mala leche y su desconsideración, porque ha sido un buen hombre y no merece una vejez así. Me da pena de mi madre, que se da cuenta que debería recordar algo y no lo recuerda, que tiene que pasarse los días en el hospital, que tiene que sufrir los malos modos del médico (se pasó la pobre una mañana entera llorando por eso) y de mi padre, que aún cree que mi padre se recuperará. Me da pena mi hermana que está gorda, obesa es la palabra y no tiene voluntad para controlarse... Y me doy pena yo misma, que no soy mala persona y me siento sola, fracasada, rota.
Como la calima, que hoy al fin remite, a mi me asfixia esta situación y me ahogan mis propias lágrimas.

martes, 25 de mayo de 2010

MIGRAÑA, PLAYA Y OTROS CUENTOS

El domingo por la noche fui a ver a mi padre. Está medio ido todo el tiempo y no es muy coherente. No es ni la mitad de lo que era, ni un cuarto siquiera. Odio verle así, porque le quiero, quiero que quede claro, no vayan a pensar que tengo ganas de matarle así porque sí. Las tengo precisamente porque le quiero mucho y lo veo pudrirse en vida, morirse lentamente, sufriendo y prefiero verlo muerto que así.
Por supuesto el lunes por la mañana ya me dolía la cabeza, pero fui a hacer el examen, faltaría más. Me había prometido a mi misma que iría a la playa, porque tuve que coger el día de mis vacaciones, según el sindicato de mi empresa, no tengo derecho a faltar para hacer un examen. Y eso hice, irme pa la playa, que tanto da de .
No es por presumir, pero mi querida playa del Inglés+Maspalomas, es flipante. Por muchas razones, pero para poner un ejemplo, imagínate una pareja de alemanes o escandinavos, sentados en primera línea, en unas sillas de playa especialmente altas, ellos altos también y ambos, buaalaaa, haciendo punto de cruz, jajajaja. Flipante, ahh y en pelota picada, jejejeje, lástima no poder sacarles una foto.
El caso es que la playa me relaja y mi dolor de cabeza no se iba. Así que lo intenté todo, relajarme, disfrutar (sólo con ver a la gente que pasa por la orilla ya se divierte uno), meterme debajo del agua fría y esperar a que mejorara. Incluso ligué, jejejeje, se me acercó uno buscando guerra, pero yo, aún me pregunto por qué, lo espanté, agresiva que me pongo, no sé si me tiraron pa tras las gafas de sol horteras que llevaba o su barriguita prominente. Quizás fue el hecho de que le había echado el ojo a uno que andaba por allí cerca. La verdad es que ahora me arrepiento, porque era al menos diez años más joven que yo y tenía la cabeza llena de pelo, cosa que no puedo decir de todos los que se me acercan. En fin, quizás me libré de un psicópata o quizás perdí de vista al hombre de mi vida, ya nunca lo sabré. Lo que sí puedo asegurar es que me subió la autoestima pa allá arriba.
Como decía, mi dolor de cabeza mejoró algo, pero se levantó un viento horroroso y la arena se me metía por todas partes y decidí marcharme. (Más arrepentimientos por no decirle algo al tipo que andaba por allí cerca y que al final me miraba de hito en hito, pero no me decía nada).
Paré a tomarme un helado y volví a casa. Cuando llegué la circunferencia de mi estómago se había multiplicado por dos y tenía nauseas, la cabeza se me iba a reventar: resto del día, metida en la cama.
Hoy aún me dolía. Va a acabar conmigo esta migraña tensional y no voy al médico, ya fui y no me sirvió de nada. De hecho he ido varias veces y además me prometí a mi misma que hasta el 2011 no vuelvo a pisar una consulta (después de lo del VPH y todo aquello). Bueno, salvo al de cabecera para que me siga suministrando el dopaje doméstico. He dejado de creer en los médicos.
Hoy me duele de nuevo.
¡Vaya vida esta!

miércoles, 19 de mayo de 2010

POSIBLES SOLUCIONES


Hoy estuve barajando posibles soluciones:
- matar a mi hermano.
- matar a mi padre.
- matar a mi padre y a mi hermano.
- matar a mi padre, a mi hermano y a mi madre también para que no sufra.
- bis y acabar en la cárcel.
- bis y suicidarme para no acabar en la cárcel.
- bis y a lo mejor en la cárcel no se vive tan mal.
- suicidarme directamente y que se las apañen ellos.
- perderme de aquí y no decirle a ninguno en donde me meto.
- bis y estallar todos mis ahorros en un viaje loco e impredecible, sin retorno.
- bis y cuando se me acabe el dinero suicidarme.
- bis y cuando se me acabe el dinero buscar trabajo.
- .....
Caray, otra cosa no, pero la vida te da un montón de opciones.
Basta con cambiar el punto de vista...
En fin, aún no me decido, claro que cuando lo haga, seguro que la poli rastrea mi disco duro y encuentra este blog y ya me delato solita: -inmolarme.
Buajjj vaya rollo.

SE VEÍA VENIR

Las cosas evolucionan en una sola dirección.
Mi jefe, que iba a tener una charla confidencial el viernes después de hora conmigo, no apareció, y hoy miércoles, ni nombrar la reunión. Así de serio e impresentable es él.
El sábado fuí a ver a mis padres y me puse enferma y no lo digo en sentido figurado, enfermé físicamente y estuve todo el domingo con la cabeza a reventar y vomitando lo poco que comí. ¿El motivo? La actitud de mi padre. Sus ayysss se oían hasta tres pisos más abajo, aunque en realidad no es que tuviera unos dolores espantosos, sino que cómo él mismo dijo "estoy enfermo y tengo derecho a quejarme". Además trata a mi madre al trancazo, la palabrita mágica no existe para él y se aprovecha de la falta de memoria de mi madre para pedirle agua cada diez minutos. No pone nada de su parte y encima está todo el tiempo de mala leche. Es desconsiderado y maleducado y me envenenó tanto, que tuve que tragarme las lágrimas y las palabras para no decirle que para verlo así, prefiero verlo muerto. Duro pero real. Y las emociones que me trago me salen en forma de migrañas y vomitos: invalidante.
Para colmo de males tenemos a mi hermano, especialista en armar números tipo rompo cristales, gritos, amenazas y demás. Esta mañana montó el segundo en quince días. Mi hermana la que también vive allí, desquiciada ya del todo.
Y para terminar el día (bueno aún no ha terminado) mi padre en urgencias por las ulceras de las piernas. Yo aquí, esperando noticias, y tratando de estudiar para mi examen del lunes y dudando si comer o no comer, por si luego se me revuelve todo lo que coma.
Maravillosa que es la vida...

viernes, 14 de mayo de 2010

¡QUÉ TE CREÍAS!

¡Qué te creías! ¿Qué iba a seguir la buena racha? Ni en sueños.
En el trabajo la cosa se pone negra, cada vez se vende menos y ya hablan de echar a diez personas, la menda incluida.
Mi padre con unas ulceras que parecen cráteres en las piernas, que cualquier día de esto, lo veo venir, se las amputan y encima haciendo de las suyas, bebiendo zumos a escondidas y cosas por el estilo.
Mi madre, desriñonada y con la cabeza sabe dios donde.
Mi hermana la que vive con ellos al borde del cataclismo, el resto pasando de todo y yo en medio.
Mi hijo, desaparecido, bueno con su novia, pero a su bola, sin comunicación con su familia.
Después de todo, lo del trabajo hasta me parece tontería.
Hoy el jefe quería hablar conmigo fuera de hora y mal asunto, porque además el otro día cometí un error que le va a costar a la empresa algunas perras. Aún así, me planteo que un cambio podría ser una oportunidad de matar a la rutina, claro que...que me echen, me indemnicen y me den el paro, jejeje.
Lo dicho, un asquito todo.

martes, 4 de mayo de 2010

AL TROTE

Así ando últimamente, como la vida se ha puesto tan tediosa...yo, al trote, a ver si lo noto menos.
Estoy yendo a patinar, jajaja, sí, a patinar nada menos. Tenía que buscarme algún ejercicio aeróbico y se me apetecía patinar y al toro con ello. Y no voy mal, mejorando cada día.
De resto, fin de semana largo gon Gumer, disfrutando del sexo y del senderismo (en distintos momentos, claro) y un poco de la playa.
Por lo demás, mi padre sigue muy regular, pero sigue y mi hijo el de Nueva Zelanda ha sido el student of the week, se lo está pasando pipa.
El otro, el que vive con su padre, se ha largado por cuatragésima vez. No todo iba a ser bonito, claro.
La vida sigue...